Ya no sé si este texto lo escribiste en inglés o en español; como Substack traduce automáticamente, me tiene un poco confundido. Pero bueno, eso no es importante. Lo que sí me importa es que al leerlo sentía que me hablabas a mí, y entonces recordé que soy arquitecto.
El gremio me parece un buen ejemplo de lo que comentas. Yo lo llamo lenguaje inflacionario: palabras como globos llenos de helio que sobrevuelan la mundana realidad; presupuesto, normativas, clientes... Allá arriba, lejos de ese mundo prosaico, lo vulgar no alcanza las obras maestras creadas por mi increíble ingenio.
La inflación del lenguaje es una imagen poderosa. Quizás levantar castillos es un entretenimiento para el intelecto. "A ver si me atrapas" y eso. Pero también se demuestra y se entrena cuando logras aterrizar y hacer accesible lo que parece solo para iniciados. Creo que ahí está la verdadera belleza y también la estrategia. No levantar más torres, sino levantar más puentes.
Ya no sé si este texto lo escribiste en inglés o en español; como Substack traduce automáticamente, me tiene un poco confundido. Pero bueno, eso no es importante. Lo que sí me importa es que al leerlo sentía que me hablabas a mí, y entonces recordé que soy arquitecto.
El gremio me parece un buen ejemplo de lo que comentas. Yo lo llamo lenguaje inflacionario: palabras como globos llenos de helio que sobrevuelan la mundana realidad; presupuesto, normativas, clientes... Allá arriba, lejos de ese mundo prosaico, lo vulgar no alcanza las obras maestras creadas por mi increíble ingenio.
Me encanta su flema, caballero.
La inflación del lenguaje es una imagen poderosa. Quizás levantar castillos es un entretenimiento para el intelecto. "A ver si me atrapas" y eso. Pero también se demuestra y se entrena cuando logras aterrizar y hacer accesible lo que parece solo para iniciados. Creo que ahí está la verdadera belleza y también la estrategia. No levantar más torres, sino levantar más puentes.