Me ha gustado especialmente este post, no solo por lo que dice, sino por cómo lo dice.
Tiene un ritmo más reposado que acompaña la idea, no es ansioso, no empuja.
La metáfora del peso me gustó. De hecho tengo algo escrito sobre el peso de las palabras, aunque todavía no me animo a publicarlo. Le falta algo… o quizá simplemente no tiene prisa.
En cuanto al fondo, llego a una conclusión muy similar: saber quién eres y mantenerlo. Me viene a la cabeza Walt Whitman, cuando sugiere que puedes remar contra casi todo, menos contra ti mismo. No es fácil, pero cuando eso se aclara, lo que queda es paciencia y confianza.
Yo, al menos, venía pasando… y me detuve. Siempre hay alguien que comparte esa mirada. Otros la descubrirán más tarde. El resto simplemente seguirá.
Me ha gustado especialmente este post, no solo por lo que dice, sino por cómo lo dice.
Tiene un ritmo más reposado que acompaña la idea, no es ansioso, no empuja.
La metáfora del peso me gustó. De hecho tengo algo escrito sobre el peso de las palabras, aunque todavía no me animo a publicarlo. Le falta algo… o quizá simplemente no tiene prisa.
En cuanto al fondo, llego a una conclusión muy similar: saber quién eres y mantenerlo. Me viene a la cabeza Walt Whitman, cuando sugiere que puedes remar contra casi todo, menos contra ti mismo. No es fácil, pero cuando eso se aclara, lo que queda es paciencia y confianza.
Yo, al menos, venía pasando… y me detuve. Siempre hay alguien que comparte esa mirada. Otros la descubrirán más tarde. El resto simplemente seguirá.
Gracias por entender el ritmo, el peso y la paciencia. Por pasa,r detenerte y sostener esa mirada compartida. Un lujo tener lectores así.
(Y cuando ese texto tuyo esté listo, avisa. Sin prisa, pero con interés)