Montevideo, un agujero de gusano y hacerse el logo.
Cuando el chiste se convirtió en sistema.
Montevideo, hace casi 17 años.
Un concierto por casualidad.
Kevin Johansen. Liniers dibujando en directo.
Risas, canciones que no iban de nada… hasta que una se quedó enganchada como astilla bajo la yema del índice.
“Cuando el almacén no tenía luces de neón. Cuando el paraíso no tenía marquesina.”
Y luego:
”Todo tiene logo. Hazte, hazte logo. Si no tienes logo…. falta poco.”
Nos reímos.
Porque era absurdo.
Porque era exagerado.
Porque parecía imposible que el mundo fuera a ponerse tan literal.
Diecisiete años después, no queda casi nada que no tenga envoltorio, identidad visual, relato, claim, propuesta de valor. Ni siquiera las cosas que antes no necesitaban venderse para existir.
Y entonces la canción ya no suena graciosa. Suena exacta.
La canción sigue:
”Compra ahora que mañana ya es pasado y pasado va a ser muy tarde.”
Y de pronto me pareció estar escuchando alguna de esas técnicas que todos conocemos y que aún hoy se estilan.
¿Por qué hoy esta canción?
¿Por qué te hablo de Logo de Kevin Johansen?
Vengo de un par de meses de trabajo intenso.
De bajarme al barro, de entrar en proyectos donde lo que se espera es hazte el logo… y después, sal corriendo.
Diseño sin columna.
Mensaje sin posición.
Narrativa sin renuncia.
Porque la marca ya se verá.
La identidad ya se encontrará.
Y el relato ya se ajustará cuando haya presupuesto.
Spoiler: no se ajusta, se deforma. Como un bloque de hielo al sol de Lorenzo.
Todo tiene logo.
Todo tiene relato.
Todo quiere atención.
Pero muy pocas cosas están dispuestas a sostener una posición.
Y será que ahora tengo más canas y la arruga del entrecejo más marcada, pero ya no estoy para pavadas.
Hazte el logo, hazte el combo, pero no te hagas el bobo: lo difícil no es tener una marca, es decidir desde dónde hablas cuando nadie está mirando. Porque puedes comprar tipografías, paletas, claims y embudos, pero no hay proveedor externo que elija una postura por ti.
Y la sostenga.
Créditos imagen: Michael Zhafrin, Pexels
Soy Lines Aja y en Las Musas® convertimos marcas en narrativas inevitables.
No trabajo para gustar, trabajo para afilar tu marca y tu verdad.
Si buscas ficción no me busques.
Si buscas fricción no te alejes.
Y si estás preparado, te reto a que agendes.



