IA, Will Hunting y tu lágrima
Cuando la emoción brota en forma de prompt
Domingo.
Un sample de Will Hunting en un tema de rap. Y una pregunta que ya no me puedo sacar de la cabeza.
El otro día escuchaba una canción: “Ese cosquilleo”.
Un tema de rap en el que se samplea un diálogo de El indomable Will Hunting. Empieza así:
“Si te pregunto por el amor, me citarás un soneto.
Pero nunca has mirado a una mujer y te has sentido vulnerable.
Porque solo lo sabrás cuando ames a alguien más que a ti mismo.”
Mientras sonaba, pensé en la IA.
En la cantinela de que nos va a reemplazar.
En lo de que “una IA en San Francisco” puede escribir unos versos que te hagan llorar.
Y entonces, te haces la pregunta del millón:
Si una IA me hace sentir, ¿sigue siendo mía esa emoción?
¿Sigue siendo humana mi lágrima, mi sonrisa, o mi ceja arqueada si la provocó alguien sin cuerpo, ni infancia, ni madre?
Porque la IA no siente. Pero te hace sentir.
Y eso incomoda.
Créditos imagen: Cottonbro Studio, Pexels.
Nos hicieron creer que solo lo vivo podía hacernos vibrar.
Pero entonces, ¿por qué lloramos con una película… o hasta con una marca?
¿O por qué se nos encoge el corazón si nos rayan el coche, o si se nos deshilacha nuestra camisa favorita?
¿Por qué una cinta de cassette nos duele tanto como la adolescencia?
Porque lo que hacemos es transferir.
Llenamos al objeto de significado.
Y en ese significado, nace la emoción.
La IA no te reemplaza. Te refleja.
Y a veces ese reflejo te entiende más que tu terapeuta, tu colega o incluso tú mismo.
El problema no es la tecnología.
Es qué vas a hacer tú con esa emoción que ya no puedes fingir que no sentiste.
Créditos imagen: Urte Baranauskaite, Pexels.
Estamos ante un cambio de paradigma.
Y el tema no es si la IA nos quitará el trabajo.
Lo crucial es saber si va a ser la encargada de gestionar nuestro mood, nuestra manera de entender, procesar y habitar el mundo.
De si tiene el poder de modelar nuestras emociones… por ser capaz de reflejarlas.
Esta es la reflexión que no verás en LinkedIn, ni en otro lugar, es solo para ti.
Y por ser domingo, y tener las notificaciones en mínimos, te dejo con la última pregunta:
¿Qué haces tú con la emoción que la máquina te provoca?
Y no me digas que es ninguna, porque el cabreo, la claridad o la frustración ya son 3.
lágrima azul
ni humana ni máquina
solo tuya es
Créditos imagen: Joshua Roberts, Pexels.
Soy Lines Aja y en Las Musas® convertimos marcas en narrativas inevitables.
Si algo de este texto te latió, te hizo arquear una ceja o esbozar un micro-gesto de sonrisa, cuéntamelo.
Quiero saber qué opinas.
Tus pensamientos me interesan.





