Hace poco caí en la trampa de la hiperproductividad.
Escuchaba podcasts hasta mientras me cepillaba los dientes, convencido de que avanzaba, cuando en realidad escuchaba mucho y hacía poco. Tenía trabajo real acumulado, clientes esperando, y yo semanas sintiéndome justo lo contrario a lo que buscaba: improductivo.
Una mañana decidí romper la rutina. Me puse los audífonos, abrí mi lista de “me gusta” en modo aleatorio y simplemente dejé sonar la música. No sabes cuánto lo disfruté. Llevaba tiempo sin escuchar canciones con calma, y cada una sonaba como si fuera nueva.
Esa semana fue, de lejos, la más productiva en mucho tiempo. Tal vez no en generar ideas nuevas, pero sí en concretar lo que ya estaba creado.
La música es una excelente compañera: no exige protagonismo, y quizá por eso, como telón de fondo, se disfruta aún más.
Me encanta tu nick, Pixel errante, me parece sublime.
Y me gusta aún más esta conexión de rituales compartidos: cada uno encontrando su propio 7’32’’ en medio del ruido en modo aleatorio.
La trampa, o la estafa, de la hiperproductividad, estoy contigo.
Además, si renuncias a ese ocio, a esa dispersión que es pura estrategia para crear conexiones fuera de la caja, ¿estás siendo productivo o solo predeciblemente sumiso a ese sistema que te quiere productivo?
La música, el arte, es para mí el mejor copiloto de viaje.
Me encantaría saber cuál es la canción que te alborota.
Leerte es aire fresco, es brisa y tormenta, no me deja indiferente, te paso una de 3:50 minutos A Winter´s Tale (Queen), y todo lo bueno sale a la luz, creatividad en estado puro.
Hace poco caí en la trampa de la hiperproductividad.
Escuchaba podcasts hasta mientras me cepillaba los dientes, convencido de que avanzaba, cuando en realidad escuchaba mucho y hacía poco. Tenía trabajo real acumulado, clientes esperando, y yo semanas sintiéndome justo lo contrario a lo que buscaba: improductivo.
Una mañana decidí romper la rutina. Me puse los audífonos, abrí mi lista de “me gusta” en modo aleatorio y simplemente dejé sonar la música. No sabes cuánto lo disfruté. Llevaba tiempo sin escuchar canciones con calma, y cada una sonaba como si fuera nueva.
Esa semana fue, de lejos, la más productiva en mucho tiempo. Tal vez no en generar ideas nuevas, pero sí en concretar lo que ya estaba creado.
La música es una excelente compañera: no exige protagonismo, y quizá por eso, como telón de fondo, se disfruta aún más.
Me encanta tu nick, Pixel errante, me parece sublime.
Y me gusta aún más esta conexión de rituales compartidos: cada uno encontrando su propio 7’32’’ en medio del ruido en modo aleatorio.
La trampa, o la estafa, de la hiperproductividad, estoy contigo.
Además, si renuncias a ese ocio, a esa dispersión que es pura estrategia para crear conexiones fuera de la caja, ¿estás siendo productivo o solo predeciblemente sumiso a ese sistema que te quiere productivo?
La música, el arte, es para mí el mejor copiloto de viaje.
Me encantaría saber cuál es la canción que te alborota.
💛🔥🤘🏼
Leerte es aire fresco, es brisa y tormenta, no me deja indiferente, te paso una de 3:50 minutos A Winter´s Tale (Queen), y todo lo bueno sale a la luz, creatividad en estado puro.
Hacía eones que no escuchaba esa canción!
Me alegra cosechar cejas arqueadas y sonrisas de soslayo, es mi debilidad, Marcela.
Así que gracias por leer y gracias por compartirte (más).
💛🔥🤘🏼