Las marcas no quieren territorio porque eso conlleva madurez: alguna renuncia, asumir que el coste de tu posición en el mundo trae consigo polarizar aunque no quieras, coherencia sostenida en el tiempo. Por eso todos quieren posicionarse, pero pocos se atreven (aunque lo tengan delante — esto nos da para otra charla).
De verdad que lindo e incómodo es leerte, lo has clavado, para leer y releer varias veces. Cada respuesta que nos damos es lo que nos trae hasta acá. Las construcción es eso responder preguntas y ojo las que no respondemos también construyen, aunque te digas no sabes no contestas.
Gracias por leerlo así, Marcela. Con algo de tiempo y aceptando la incomodidad. De veras.
Y sí, justo eso. Construir es, en gran parte, responder preguntas. Pero también aprender a convivir con las que todavía no tienen respuesta sin taparlas con ruido. Sosteniéndolas.
Las decisiones que tomamos nos traen hasta aquí. Las que evitamos también. Y es justo en la intersección donde nacen ambas, donde vamos construyendo lo que somos.
"La mayoría no quiere territorio"
Tener un territorio supone posicionarse. Y eso incomoda a muchos.
Las marcas no quieren territorio porque eso conlleva madurez: alguna renuncia, asumir que el coste de tu posición en el mundo trae consigo polarizar aunque no quieras, coherencia sostenida en el tiempo. Por eso todos quieren posicionarse, pero pocos se atreven (aunque lo tengan delante — esto nos da para otra charla).
De verdad que lindo e incómodo es leerte, lo has clavado, para leer y releer varias veces. Cada respuesta que nos damos es lo que nos trae hasta acá. Las construcción es eso responder preguntas y ojo las que no respondemos también construyen, aunque te digas no sabes no contestas.
Gracias por leerlo así, Marcela. Con algo de tiempo y aceptando la incomodidad. De veras.
Y sí, justo eso. Construir es, en gran parte, responder preguntas. Pero también aprender a convivir con las que todavía no tienen respuesta sin taparlas con ruido. Sosteniéndolas.
Las decisiones que tomamos nos traen hasta aquí. Las que evitamos también. Y es justo en la intersección donde nacen ambas, donde vamos construyendo lo que somos.